jueves, 4 de agosto de 2011

La reivindicación de Natasha

En un rincón tenemos a Carrie Bradshaw, la columnista no muy mona pero con unas piernas y una colección de zapatos por la cual venderíamos un pariente, a veces me parece una conchuda, odiosa, inconformista y contradictoria pero la adoro y no puedo evitar ponerme feliz o triste de acuerdo a como vayan sus desavenencias amorosas.

En el otro está Natasha, la flamante esposa de Mr Big en la tercera temporada, tiene 10 años menos que Carrie, mide 1.80, tiene el cabello largo y lacio, brillante aunque se lo lave con Cif. Fue gordita en algun momento pero ahora es una bomba que trabaja en Ralph Lauren y cometió el "error" de enamorarse y casarse con Big, el ex de Carrie que siempre tuvo alergia al matrimonio, no parece mala mina ni es un gato excesivamente vulgar. Es alguien de quien yo, personalmente, podría ser amiga.

En esta guerra sin cuartel entre estas dos mujeres, es inevitable que todas nos pongamos del lado de Carrie, por ser la heroina de esta historia, la chica de los Manolos derrotada por la casi adolescente que ama las rosas te. La chica de catálogo de Vera Wang contra la columnista de sexo cuyo nombre aparece al lado de los avisos de cirugias de elongaciones de pene. ¿Cuántas veces fantaseamos con que algún día llegue el momento de mostrarnos espléndidas ante la actual de un ex o ante la ex de un actual? Lo más probable es que si eso alguna vez pasa nos encontremos con unas babuchas que no le quedan bien ni a Megan Fox, una remera de "egresados 2000" y botines de futbol número 45.

Compararnos con la actual de un ex no nos hace mejores, sacar a relucir los defectos y desaciertos de la persona con la que está nuestro Mr Big no nos hace más monas, elegantes o inteligentes. Aún si ella es una vedetonga que baila en lo de Tinelli o una investigadora del Conicet, es la que está con nuestro ex y no nosotras. Por algún motivo no estamos más con él. Y si ella es la ex de un actual, por algún motivo nuestro hombre no está más con ella, nos eligió a nosotras y lo va a seguir haciendo así luzcamos zapatos de Manolo o de Lucerna.

Desde este post banco a Natasha, más allá de que me guste el personaje de Carrie,
si alguna vez en la vida nos toca estar en alguno de los dos lugares seguramente el más doloroso será en el de la mujer que se casa con un tipo inmaduro, egoista y desleal capaz de humillarla acostándose con su ex en la cama matrimonial, la que se cae por las escaleras corriendo a la amante de su marido y se rompe los dientes. Que un ex se case con una mina mona y perfecta duele, pero más darnos cuenta de que nos casamos con un tipo que nunca nos amó lo suficiente como para que seamos la única en su vida.


lunes, 1 de agosto de 2011

Chichoneando

Uno de esos momentos que le siguen al espionaje inicial es el "chichoneo". Qué es exactamente esto? Es el arte de intercambiar comentarios graciosos y picantes, no necesariamente sexuales pero si los hay mejor, frases que dejen ver un poco más allá de la fachada que se muestra públicamente, alguna que otra confesión pero sin develar demasiado, señales que indiquen algo de interés pero no un "Te Amo con locura" para responder a un "¿Vamos a almorzar?".

Sutileza y discreción son las armas indispensables para esta batalla que nos podrá dejar como vencedoras absolutas, recorriendo la ciudad montada en nuestro carro de guerra o viajando colgadas del subte a las seis de la tarde, con un gordo de 100 kilos todo chivado mirándote con todas las intenciones de apoyarte (o haciéndolo directamente)

Como toda disciplina que se precie de tal, el chichoneo tiene una serie de reglas a las que debemos atenernos sin chistar, sino lean el final del párrafo anterior e imagínense como podemos terminar si tiramos toda la carne al asador de una:

- Mandar señales no significa tener el cartel de "estoy más sola que Adán en el día de la madre" o "no me miran ni en una obra en construcción". Un "salgo" o "el viernes sali con amigos" es lo mejor para darle a entender a este señor por el que estamos algo interesadas que solteras si, solas nunca.

- No abusarás del recurso Facebook. Mirar su perfil todos los días para ver si puso donde fue o si comió un sandwich de bondiola con provo no es buena idea... mirarlo día por medio o cada dos, si!

- Tampoco sirve poner en Facebook o en el chat una foto tuya en 4 patas o en traje de baño en una hamaca paraguaya con mirada de "hacemetuya". Eso dejemoslo para Cinthia Fernández.

- Evitarás por todos los medios iniciar una charla por chat cuando veas que está verde, redondito y disponible. Si la tentación puede más un "hola" no se le niega a nadie pero mejor que te busquen.

- Si de comentarios graciosos hablamos, está bueno contar alguna anécdota de alguna salida divertida pero nunca de esa vez que salimos sin haber comido y nos tomamos 8 margaritas, intentamos prender un cigarrillo al revés, casi nos atropelló el trencito de la alegría y terminamos con un lavaje de estómago y diálisis para drenar tanto alcohol de la sangre.

- Si por casualidad habla de alguna característica insoportable de su ex, por ejemplo, lo llamaba cada 15 minutos hasta para ver que había comido; por todos los medios y hasta en dos idiomas diferentes debemos mostrarnos como mujeres independientes y copadas a las que no les gusta molestar a nadie por teléfono y lo más alejadas posibles de las actitudes de esa ex. No importa que seamos como clones de ella, lo importante es que el crea que no.

- Si en medio de una charla alguno de los comentarios o chistes derrapan en alguna insinuación sexual (siempre y cuando sea con respeto) hacerse la boluda con gracia. Ni frígida ni perra. Copada si, grosera y chabacana no.

- Que este caballero nos llame la atención un poco más que el resto, no quiere decir que renunciemos a recrearnos la vista esperando ver a otro o que no podamos chichonear con más de uno a la vez. Chichoneo no es sinónimo de exclusividad.

- Se puede dar un poco de info sobre la familia o los amigos más cercanos pero nada de contar que tus viejos se estaban por separar porque tu papá tenía un romance con su secretaria y tu mamá lo amenazó con matar al perro.

- Y por último, pero no menos importante, nada de ideas románticas ni novelas mentales creadas a partir de este paso más después del espionaje que hemos dado, prestar atención porque siempre hay tiempo para decepcionarnos y mandar a este buen hombre caminando a Lujan a agradecerle a la Virgen y a los santos porque decidimos mirarlo con un poco más de atención que al resto.

martes, 26 de julio de 2011

Me casaría con

1. Humphrey Bogart en "Casablanca" y "Sabrina": Humphrey es el hombre más encantador jamás filmado en la historia del cine, sin llegar a ser una belleza como Alain Delon o Paul Newman, solamente él pudo hacer que las mujeres prefieran al estructurado y adusto Linus Larrabee en lugar del chispeante y despreocupado David y nos dio ganas de estar en lugar de Ilsa Lund y no subirnos nunca a ese avión, arruinando para siempre el final de una joya del cine, je!

2. Marlon Brando en "El Padrino": Un personaje oscuro y complejo como Vito Corleone solo puede ser atractivo interpretado por el genial Marlon. Si no pudiera casarme con él, me conformaría con ser su nuera.

3. Jonathan Rhys Myers en "Match Point": Porque es un terrible hijo de puta que me hace indignar, por esa mezcla de intelectual, comprador y cachorrito huérfano que a la vez esconde una ambición capaz de llegar hasta las últimas consecuencias para mantener lo que logró y además, ¿quién no querría que esos ojos turquesa sean lo primero que ves cuando te despertás?

4. Hugh Grant en cualquier cosa que haga: A nadie le queda tan bien hacer el papel de perdedor como a él, puede hacer bazofias infumables o símbolos de películas "deminas" como "Notting Hill" y siempre vamos a querer traspasar la pantalla y ser Andie, Julia o Sandra para quedarnos con él.

5. Jeremy Irons en "Reversal of Fortune": Van a decir que estoy loca, que salvo Hugh me atraen los malos malísimos, oscuros y perversos pero no puedo negar que con su personaje del aristócrata Claus Von Bulow (acusado de intentar matar a su mujer) Jeremy se ganó un lugar en el top 5 de esta lista y de mi lista de hombres más buen mozos ever. Misterio, traición, alcohol, drogas, cuernos, reviente, mansiones de Newport, y él, un cóctel explosivo.

Quedaron muchos afuera de mi lista, no me costó tanto decidirme como me pasó con las películas pero si pudiera incluiría a Marcello Mastroianni en "La Dolce Vita", Emile Hirsch en "Into the Wild", Jude Law en "Holiday", y varios personajes de series de TV.

Y ustedes? Con qué personaje de película se casarían?

lunes, 25 de julio de 2011

Yo inventé los Post-It

Hay una película muy trash que pasaban de vez en cuando por el desaparecido Hallmark Channel llamada "Romy and Michele's High School Reunion" en la que Lisa "Phoebe" Kudrow y Mira Sorvino interpretaban a dos amigas que vivían juntas, una trabajando como cajera en un estacionamiento y la otra desempleada, ambas vivían de fiesta, sin haber logrado nada importante en la vida, acumulando deudas y fracasos. Estas huecas queribles se enfrentan a uno de los momentos que mas puede temer y querer evitar una mujer (no, no es el casamiento de un ex) la reunión con sus compañeros de colegio, volver a su pueblo y tener que dar una buena impresión de éxito y riqueza ante gente que no ven hace diez años, ante las porristas, las madres de familia, los nerds, las mujeres de negocios exitosas. Si quieren más detalles sobre esta peli, dirijanse a lo del amigo Google que, encantado de la vida, les cuenta más.

De los veintipico de alumnos que terminamos el colegio hace 10 años solamente 4 o 5 salimos del pueblo, estudiamos, viajamos por el mundo y vivimos afuera. Yo, por lo menos, tuve poquisimo y casi nada de contacto con ellos en estos diez años, Facebook puede habernos puesto en contacto pero son tan cercanas a mi como el tipo que me deja el diario en la puerta del depto todos los domingos, o el de seguridad que está en los molinetes de la entrada a mi oficina.

Mi momento "Romy and Michelle" llegó hace un par de semanas cuando alguien creó un grupo en Facebook llamando a reencontrarnos los de la promoción 2000 este fin de semana en Pergamino. Pensé en poner una excusa para no ir, ir a la peluquería y sacar lo mejor de mi guardarropas, inventar una vida de éxitos, un noviazgo con un magnate, una posible boda en Acapulco a orillas del mar, acciones en una empresa multinacional o como dicen Romy y Michelle para no quedar como dos losers totales frente a sus compañeros: "Yo inventé los Post-it".

Pero mientras miro a la ciudad despertando desde el piso 21, los Buquebús partiendo llenos de hinchas eufóricos con la Copa América, los taxis y los turistas que desde temprano atacan Puerto Madero con sus cámaras pienso en la foto del día de nuestra graduación: las chicas casi todas de largo y con sus peinados recogidos, los varones con camisa y corbata. Miro al ángulo derecho de la foto y me veo con un vestido de corte irregular de un color rarísimo "comprado en Buenos Aires" y me quedaba de puta madre, el pelo peinado con unas torzadas y suelto atrás. Totalmente diferente al resto, como fui siempre. Y toda mi historieta fabricada para fingir exito se desmorona, por tonta e inncesaria.

No habré inventado los post-it, pero elegí otra vida, no se si mejor o peor, elegí. Y me felicito todos los días por mis aciertos y mis miserias. Si iré, todavia no lo se, estas reuniones son como un exámen ginecológico: no queres que llegue pero tenes que ir y, sobre todo, actuar con naturalidad.

jueves, 21 de julio de 2011

Kissing a fool


No hay manera de que pase por ciertos lugares que no me recuerden aquel día o aquella noche. Pensaba encontrarme a una persona mayor a mi papá y terminó siendo apenas 3 años mayor que yo, más allá de la edad representaba la imagen del hombre que yo hubiese querido ser, suena fuerte pero así lo sentia en ese momento.

Obvio que me faltaba mundo, calle, golpes, aprender a callar algunas cosas, llanto, horas de charlas con amigas, mas viajes, mas horas en soledad hablando con mi misma y un viaje más donde una revelación apareció para confirmar lo que venía sospechando pero en ese momento yo pensaba "Si yo fuera hombre quisiera ser él".

A veces cuando no tengo nada en que pensar recuerdo esa comida que organizó mi jefe-mentor-guia-mi Don Draper personal para festejar no se que efeméride y para agasajarte, fui sin muchas ganas, el lugar me parecía lo más cache de todo Buenos Aires (no lo había elegido yo) y esa tarde volé de fiebre todo el día, me recuperé, me tomé un taxi y salí con la idea de volver a casa ni bien termináramos de comer el postre. El destino o quizás algún tramposo nos sentó frente a frente y para los postres ya estaba decidida a cortar con el pibe con el que salía en ese momento y a encarnar a una Bridget Jones flaca y morocha. No se como fue que todos se evaporaron para quedarnos solos, hablando de cosas que ni recuerdo (o quiero no recordar) había un desfile de minas en tanga, con unos cuerpazos que me hacían sentir La Mole Moli pero ni las miraste era my own Cinderella moment.

Como a toda Cenicienta le suenan las doce campanadas y se les transforma en calabaza la carroza de un plumazo, a mi me tenía que llegar, o yo iba a provocar que me llegue. En un momento, me las ingenié para escabullirme entre la gente y abandonar el lugar. La sensación que tenía mientras volvía a mi casa, creo que en estos años no la volví a tener más. Horas de charlas con amigas, de debates a ver si estuvo bien o mal haberme ido, si tendría que haberme quedado y ver que onda, si el alcohol me hubiese jugado una mala pasada, "ibas a quedar como una regalada", "al día siguiente iban a decir de todo de vos", "estaba tu jefe y mucha gente del laburo". Miles de conjeturas, especulaciones, un encuentro al día siguiente con un "Por qué te fuiste, me di vuelta y no estabas más" que a veces si afino el oido lo vuelvo a escuchar, hasta con el mismo acento y todo.

Pasaron los días, algún que otro mail o llamado tomado por casualidad donde te escuchaba y me moría, alguna visita más, más conjeturas, más lluvia de inseguridades, más respiración contenida para que "nosemenote" cada vez que hacías esas visitas de dos días por Buenos Aires o escuchaba a alguien nombrándote en un comentario. Llegó otro viaje, otra fiesta, alcohol, after party, lugar público, grado de alcohol bebido suficiente como para no responder de mis actos, más acercamiento, chape, otro nuevo escape luego de escuchar una frase que me hizo caer en la cuenta de que "el hombre que yo hubiera querido ser" no eras vos ni por casualidad. No, yo no iba a ser another notch in your bedpost. Me fui indignada, no con vos sino conmigo, por haber idealizado tanto a un imbécil que no tenía ni medio gramo de onda conmigo y que seguramente a los dos minutos le diría lo mismo a otra.

Llegué a mi casa, el aire fresco de agosto me despejó las ideas, no atendí los llamados que no pararon en toda la noche y ni me molesté en disipar los rumores que haya generado un simple chape furibundo luego de una fiesta.

Pasó el tiempo, renuncié, cambié de posición y ahora soy yo la que viaja y no la que organiza las agendas de los que viajan, yo soy la que les pasa material a los jrs para que aprendan y les cuenta los secretos para mantenerse en este ambiente despiadado. Cada tanto veo algunas fotos y anécdotas de Facebook porque es mi naturaleza la de ser chusma, a veces se me ha parado el corazón cuando he leído en tu status @Buenos Aires y hasta imaginé algún encuentro mientras camino por Florida. Pero no, ya no tiene la misma gracia que hace algunos años, ahora soy otra. Nadie me dice "lasecretariadeSamy" o "laqueestabachapandoconxxxxx" sino "de las pocas que le fue bien sin necesidad de garcharse a nadie".

Y aunque suene raro, creo que nadie me describió tan bien.

miércoles, 20 de julio de 2011

Ellas Son


- Las que podíamos pasarnos horas jugando a la maestra, a la casita en las escaleras, a la escondida o al "preso/policía" con sus hermanos, el mio, los otros vecinos y los hermanos de los otros vecinos.

- Las que pasábamos tardes mirando dibujitos, "Amigovios" o "Chiquititas". Cambiando figuritas de "Grande Pa!" o "Brigada Cola". Bailando con las canciones de Flavia y Xuxa.

- Las inadaptadas que nunca nos juntábamos a almorzar con el resto antes de entrar a la doble pero al día siguiente nos uníamos al resto y eramos 12 cotorras hablando a la vez. Luego de una hora de nuevo peleadas, a la clase siguiente las 12 "Amigas Por Siempre".

- La que te prestó su sweater para taparte cuando se te ensució toda la jumper gris o te pasó por debajo del banco una toallita sin que los varones se dieran cuenta.

- Las que todas las tardes se reunían a "estudiar" pero todo lo que hacían era escuchar a los "Take That" y mirar fotos del Principe William soñando con que alguna de nosotras iba a ser la que luego fue Kate Middleton.

- Las que leyeron tus primeros escritos y te dijeron "seguí escribiendo, te veo futuro".

- La que averiguó con sus contactos de cuarto año "sielchicoquemegustatienenovia"

- La que te abrazó y te consoló cuando el sábado luego de la investigación viste "alchicoquetegusta" en "Replay" con una chica del Normal que fue Reina de la Rural 3 años seguidos.

- Las que en pleno febrero te explicaron Contabilidad cuando tenían 10 en todo o las que vos ayudaste en Literatura también en pleno febrero.

- Las que se pusieron todas en contra de esa hija de mil que se puso de novia con el chico que me gustaba. La hija de mil que luego de pelearse con el chico que me gustaba me pidió perdón un año seguido (y la perdoné, obvio) arrepentida de haber perdido una amiga por un tipo "que no vale un patacón".

- La que tuviste que llevar a su casa doblada de borracha y luego te dejó dormir en la suya cuando la borracha doblada eras vos.

- Las que te prestaron ropa cuando estabas sin un cobre, plata para viajar o comprar un apunte, las que compraron la comida, la bebida y pusieron su casa para una fiesta y nunca te dijeron "lo tuyo es tanto" sino "después arreglamos".

- Esas con las que no hablás hace mucho pero si te las encontrás no te preguntan en que trabajás o donde vivís sino como están tus padres y tus hermanos (y los llaman por su nombre)

- Las que te visitaron cuando estabas enferma o te llenaron la heladera cuando estabas con el tobillo esguinzado y no podías moverte.

- La que te ofreció su casa en Rosario, a pesar de no verte hace años, cuando tu papá estuvo enfermo.

. La que te escuchó hablar de tus altibajos laborales, amorosos y familiares y nunca te contó el minuto adicional o te dijo "sos una pesada con ese tema".

- La que solo te habla de ella o de otras personas pero sin sus historias delirantes no podrías vivir.

- Esa a la que no veías hace mucho, pero le contaste algo que te había ocurrido ayer y fue como si el tiempo nunca hubiese pasado.

- Aquella con la que podes mirar la tele por teléfono, citar películas de memoria y reirte como una hiena de boludeces que otra gente ni siquiera nota.

- Esa con la que podés estar en silencio durante horas, sin decir una palabra y aún así sabés que está.

- La que le contaste cosas que nadie sabe ni supo y lejos de juzgarte, solo escucha y hasta da soluciones y consejos que ni te imaginás.

- La que no hace falta que te escriba en el muro de Facebook, ni que te envíe videitos o mensajitos cursis para que todos sepan que es tu amiga.

- La que te tiene la confianza necesaria como para saber tu primer nombre y llamarte así, je!

De todas estas personas que estuvieron, están y estarán en mi vida estoy orgullosa de decir que fueron, son y serán mis AMIGAS. No importan los años que hayan pasado, la distancia y las vidas diferentes que hayamos elegido. Todos estos momentos que describí pasaron en diferentes fechas y lugares a lo largo de 28 años, pero casualmente, ninguno fue un 20 de julio.

martes, 19 de julio de 2011

La matiné de Ana

Cuando hablé de "Tomates Verdes Fritos" dije que estaba en mi top 5 de Películas de Mi Vida y que algún día hablaría de esa lista y de por qué estaan solamente 5 en ese podio sagrado. Como mi vida es una mezcla de chicha con limonada (como el nombre de este blog lo indica) me ha costado mucho decidirme y puedo mirar una maratón de Ingmar Bergman como una de Norah Ephron con la mayor naturalidad del mundo. De todas las que he visto elegí estas y son las que estarían en mi propia función matiné de cine, sobre todo en un día como hoy.

1- Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore) Para mi Cinema Paradiso es LA película de mi vida, verla es volver a los 4 o 5 años cuando mi madrina nos llevaba a mi hermano, mi primo y a mi a las matiné del desaparecido "Cine Unión" de Pergamino los sábados a la tarde. Veíamos dos o tres películas seguidas desde Los Pitufos a Chatrán o Benji mientras comíamos kilos de pochoclos y maní con chocolate que venía en una caja amarilla con pintitas coloradas. La vi por primera vez cuando mi tio me prestó un VHS que venía con la revista Caras y me vi en ese cine que ya no existe (creo que ahora es un templo evangelista) vi a todos los personajes del barrio y del pueblo, el recuerdo del primer amor y yo yéndome para no volver, como Salvatore.

2- Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar) Será porque es Pedro, porque está Cecilia Roth, por esa secuencia en la que Manuela llega a Barcelona y una toma soñada de la Sagrada Familia se refleja en la ventanilla de un taxi mientras Ismael Ló canta "Tajabone", porque Penélope Cruz actuaba bien antes de irse a Hollywood a hacer bazofias con Salma Hayek, será por La Agrado o por la escena en la que finalmente Manuela se encuentra con el padre de su hijo convertido en "Lola". Por todo eso y porque sencillamente puedo verla un millón de veces y emocionarme como si fuera la primera vez que la veo.

3- Tomates Verdes Fritos (Jon Avnet) Un canto a la amistad, al amor, a la lealtad que transmite solamente buenos valores. Puede ser graciosa y emotiva de una escena a la otra y porque nos recuerda cual es el secreto de la vida: Los buenos amigos.

4- Into the Wild (Sean Penn) Algún día voy a hablar de esta película en un post aparte. La fotografía y la música impecable, las citas de Jack London y Thoreau mezcladas con actuaciones increíbles que nos dejan pensando si no sería genial mandar todo y a todos a la mierda, hacer la mochila y agarrar la ruta tal como lo hizo Cristopher Mc Candless. La vi por casualidad el año pasado, luego encontré el libro en un rincón de una librería en Belgrano y me lo leí en una tarde. Tiene frases memorables como "Si quieres algo solamente estira la mano y tomalo" y además aparece Emile Hirsch bañándose en un arroyo ligero de ropas.

5- Esperando la carroza (Alejandro Doria) El mundo se divide en personas que aman esta película y saben frases de memoria y los que no saben cual es y no se acuerdan un dialoguito ni siquiera mal. Estos últimos no me interesan y desconfío de su gusto en cine y de su cultura general. La idiosincracia de la clase media argentina de los 80', sus miserias y virtudes nunca fue mejor contada como lo hizo Doria con esta obra maestra del cine nacional. Temas ásperos como el abandono y el maltrato a los viejos o la guita hecha con negocios poco claros en época de la dictadura contados con unos diálogos desopilantes y una puesta en escena sin igual. Cómo olvidarnos del cuarto de Matildita con el Rosario colgando en la pared y el poster de Luis Miguel (que mis primas mayores tenían) o de la escena con Brandoni y las 3 empanadas para dos personas mientras en el parabrisas del auto tiene un sticker que dice "Usted tiene derecho a vivir el libertad". Nada más que agregar.

Quedaron muchas fuera de la lista, dramas y comedias, películas "deminas" y otras "parapensar". Como apasionada del cine que soy, me costó mucho elegir solo cinco y siempre les encuentro un motivo para volver a elegirlas.Confeso que me hubiese gustado incluír otras muy importantes en mi vida pero eso quedará para otro post ¿Y ustedes? ¿Tienen un top 3,5,10 o 20 de películas de sus vidas? ¿Hay alguna escena que los lleve a algún momento de sus vidas?. ¿Les pasa que a veces ven una película, aunque la hayan visto 200 veces, y les recuerda una salida, un beso, un viaje, una canción especial?.

De regalo, la escena final de LA Número 1. Enjoy!