lunes, 18 de julio de 2011
MiNovio MiNovio MiNovio
Pero más allá del aviso paupérrimo que no se que tiene que ver con una cerveza sin alcohol lo que es bueno rescatar es que muestra esa detestable costumbre femenina de alardear sobre las virtudes de un novio, marido, amante, conviviente, festejante, amigo con derecho, hueso, etc. cada vez que se tiene la ocasión y sin que venga para nada al caso. Me ha pasado de preguntarle a otra mujer "Perdón, tu novio se llama minovio? No tiene un nombre propio?" o de escuchar "Minovio nunca miraría a otra mujer porque muere de amor por mi".
Lo que no quiero poner en duda (y no es la idea del post? es que estos hombres también sientan un gran amor por estas mujeres cuyo irritante latiguillo "minovio" "mimarido" es parte de cualquier oración que dicen, aún cuando estén comprando un kilo de bife de chorizo. La diferencia es que los hombres no tienden a perder su individualidad, son más reacios a armar su vida alrededor de las actividades, deseos y tiempos de sus parejas, son más independientes, que alguien me contradiga y debatimos con gusto si conocen hombres tan inseguros como las mujeres que juran y gritan a los cuatro vientos que "minovionomirariaaotra". Les juro que una amiga mia, dejó de hablarle a una compañera de facultad porque no hablaba de otro tema que no sea "minovio", no tenía ni nombre este pobre chico, había hasta perdido su identidad.
Por eso chicas, cada vez que hablan del ser amado compulsivamente, comentando todas sus virtudes y bondades, alardeando de su amor por ustedes y de una felicidad conyugal que solo se puede ver en la casa de Charlotte York o de Carol y Mike Brady no están provocando envidia o admiración por su felicidad, ni siquiera que la gente se alegre por eso sino que quiera meterle una media usada en la boca para no tener que escucharlas. Y saben que es lo peor? que si bien como dije arriba yo no dudo de que esos hombres "quesonunangel" las quieran, lo primero que pienso al escuchar algo así es: Esta seguro que es una cornuda.
jueves, 14 de julio de 2011
Para sentirme bien necesito
divino, y que de paso, me quede bien.
Esperar en la peluquería o en la
depiladora leyendo revistas viejas.
Charlas telefónicas con amigas que duran
horas
Irme a dormir los viernes a la noche
sabiendo que al día siguiente no va a sonar el despertador.
Sentarme después del laburo a tomar el
te con torta mientras leo un libro.
Ver películas que ya vi mil veces y
recitar algunos diálogos de memoria.
Este musical de Glee.
Acostarme en sabanas limpias y
planchadas, tapada con mi edredón de plumas.
Escuchar el ruido de la lluvia.
La escena final de "Cinema Paradiso".
Cantar como una desaforada canciones de
lo mas trash.
Bajar música de lo más trash.
El último episodio de "Friends" y de
"Sex and the City".
El fresco después de una lluvia de
verano y el olor a tierra mojada.
Bañarme con agua bien caliente cuando
hace mucho frio.
Skittles de wild berry y M&M con
maní.
Que se molesten en investigar donde me
gusta que me besen.
Escuchar a mi ahijada balbucear "mai"
por teléfono.
Despertarme todos los días y poder decir
"un día más de vida".
miércoles, 13 de julio de 2011
Todos Somos Doña Rosa
Cuando hace unos años atrás alguien me preguntó si tenía Facebook, pensé que se trataba de un primo paquete del viejo y querido "Fotolog"o del "Windows Space". Al principio estuve un tiempo reticente hasta que terminé abriendo una cuenta para poder subir las fotos de un viaje que hice por laburo a San Francisco y hacérselas llegar a familiares y amigos que querían verlas. Pensé que todo acabaría allí, en subir unas fotos y que un par escribieran "Que lindo" o "Que feo" pero al día siguiente me encontré recibiendo zapatos Louboutin virtuales, enviando matecitos con espuma, encontrando entre la "gente que tal vez conozcas" a antiguos crushes y compañeros de colegio que fueron agregándose a mi lista de contactos. A un click de distancia ellos veían como yo paseaba por Córdoba y por Boston, como festejaba las navidades en Pergamino, como se llamaba y como lucía mi ahijada. Yo a la vez me enteraba en qué trabajaban mis compañeros de colegio, viajes que hacían colegas que habían decidido probar suerte en Europa, sabía que un ex jefe mio era fan de Pearl Jam y de los Sugus Confitados.
Más allá de ciertos comentarios como "me enteré que tu prima está embarazada porque lo puso en Facebook" o "se casó X el amigo de tu amigo Y que fue novio de Z" nunca me había pasado algo que me llevara a hacer una limpieza profunda de contactos y una administración de permisos que asombraría al consultor BASIS más avanzado. Este album de vida virtual parecía algo inofensivo hasta que me pasaron un par de cosas que me hicieron cuestionar la utilidad y la seguridad de este niño mimado de las nuevas tecnologías.
La primera me pasó cuando me tuve que ir a laburar afuera y, al presentarme en el lugar, la persona que me tenía que recibir me dijo "Ya sabía quien eras vos, te busqué en Facebook para reconocerte". La otra fue cuando cebada por una amiga y por el interés que me generaba un tipo buen mocísimo de un ex laburo, entré a su perfil y me encontré no solo con fotos de noches de joda y tardes con sobrinos en la pileta, sino también con una tristisima carta donde se despedía de su padre que había muerto unos meses atrás.
Facebook no es más que una hoguera de las vanidades 2.0. Es donde todo el mundo expone cual obra de arte sus "Feliz!!! Soy tía de Maria Ruperta" o "Con un ojo negro y un hueso roto", su luna de miel bebiendo ambos agua de coco bajo una palmera y sus hijos de aviso de Pampers. También los estados de ánimo como "caminando por una cornisa luego de haberme tomado un litro de vodka" o "comiendo sushi con Flor, Pepi, Trini y Luli". Cuántas veces hemos sucumbido a la tentación de "ver el perfil de Hermenegildo Pagliarulo" o al ver qué amigos en común tenemos con "Déborah Dora Dellorto".
Piénsenlo bien, ¿no es "La Red Social" lo que nos saca esa doña Rosa en pantuflas que todos llevamos dentro?. No nos crecen ruleros cuando se aparece frente a nosotros que la chica mas linda y diez del colegio puso fotos de sus hijos (que por justicia divina son igualitos a Kirchner) No se transforma nuestra ropa en un delantal cuando entre los potenciales conocidos está ese ex que nos rompió el corazón a los 14 o el nerd del colegio que ahora dirige una multinacional cementera desde Puerto Madero?. La respuesta es un simple y rotundo: si.
martes, 12 de julio de 2011
Get yourself together
Lunes sin pena ni gloria en el laburo, vuelta, compras, comida sencilla, nada pretencioso. Noche de insomnio y bruxismo furioso, cuando consigo dormirme el reloj marca las 6. Ducha, rutina de limpieza facial, para volver a la cama, una fueza magnética me arrastra y me manda a dormir, llamar al laburo, seguir durmiendo, consumir episodio de Glee uno tras otro, volver a dormir.
Ducha y encremada del cuello para abajo con aroma a fresias y melon (que me recuerda a cuando arrasaba Victoria's Secret como una saqueadora del 2001) salir a la calle, terapia, racconto de los hechos, llanto, conclusión. Salgo, el aire me pega en la cara, parece octubre cerca de mi cumpleaños, camino, entro a un par de locales de ropa, me gratifico y pienso "no tenés que caer vos también, esta no sos vos".
Escribo esto, con la cara empastada en una máscara que me hace ver como una estatua viviente con cara de tránsito lento de la calle Florida, pienso y repito lo que pensé bajo el agua hirviendo:
"It's just a moment, this time will pass"
lunes, 11 de julio de 2011
No seas resentida, eso lleva al bótox
Luego de este viaje espectacular, volvés con miles de fotos, videos y algo de shopping a cuestas. Cuando estás contándole a amigos, parientes o compañeros de laburo sobre tus peripecias por los pagos de Shakespeare y Victoria Beckham (?) alguien pregunta: "¿Y qué te pareció Cardiff?" a lo que respondes "No, no estuve en Cardiff" para escuchar luego un lapidario "Ah, no. Si no fuiste a Cardiff, no estuviste en Inglaterra".
Muchas veces escuchamos estas frases que suenan como a "vestirse de blanco después que pecó". Frase de vieja en chancletas que atrasa 40 años. Si te comprás tu primer auto aún dejando de comer te dicen "ah pero es de 3 puertas" o "Marcelo se compró uno modelo 2013". Los resentidos/as se alimentan de minimizar los logros de los demás por pequeños que sean, es tanta su inseguridad y tan escasa su iniciativa para salir de esa decadencia de poco amor propio más falta de talento para algo que no sea mirar a la Canosa o las novelas de Estevanez que cualquier cosita que alguien tenga o haga es motivo para que hagan gala de su condición de mala leche crónicos y eso, mis queridos, es un mal que no se trata con levotiroxina ni con insulina sino con una droga poderosísima con la que estos personajes son neutralizados cual kriptonita: la indiferencia.
Y algo más, no estuve en Cardiff porque mi viaje fue a Inglaterra, Escocia e Irlanda y esta preciosa ciudad es la capital del país de Gales.
domingo, 10 de julio de 2011
¿Para cuándo?
Respuesta a la primera pregunta, dónde está escrito en la Constitución Nacional que cuando se tiene un novio hay que presentárselo a toda la familia, incluído el hecho de acudir con él a todo evento familiar que se celebre ya sean fiestas de 15, casamientos o velorios. Qué sabes si yo ya no lo tengo y no se me pasa por el quinto forro de los ovarios contártelo ya que no sos mi amigo/a, compañero de laburo o familiar cercano y, sobre todo, querido o apreciado al punto de que quiera presentarte a mi novio. Entendé que solamente se dio la puta desgracia (?) de que tu madre y mi viejo son hermanos pero eso no significa que tenga que bancarte y, mucho menos, compartir cosas trascendentes de mi vida con vos.
Y con respecto a la segunda, debe ser porque disfruto de la posesión exclusiva del control remoto, o estar cantando "Alone" de Heart como una hiena descontrolada en el medio del living. Tal vez estoy sola porque me encanta darme baños de inmersión de dos horas a las tres de la madrigada y si quiero no me depilo durante 3 semanas. Es probable que disfrute de estar sola porque mi sueldo es entero para mi y puedo comprarme una remera blanca de algodón liso de 300 pesos y un set de velas aromáticas y espuma de baño de 140. A lo mejor no estoy dispuesta a renunciar a mi cartera o par de zapatos mensual para pasar a comprar leche NAN y pañales.
Una vez repasada esta lista de potenciales respuestas a estas preguntas y, como a pesar de todo detesto hacerles ver que lo más emocionante que pasa en sus vidas es que Peter y Paula se reconcilien, prefiero sonreir, menear la cabeza y contestar:
1) "Ya lo van a conocer, algún día"
2) "Porque quiero".
Mientras tanto, para cuando terminé de contestarles, 20 gatitos bebes fueron ahogados en un balde.
domingo, 3 de julio de 2011
Que fantástica fantástica esta fiesta
Lamentablemente en mi familia acostumbran a celebrar fiestas de 15 y mis primas se han casado por iglesia (a excepción de dos que casualmente son las que mejor me caen) y a lo largo de los años he tenido que fumarme padres llorando de emoción, gente llorando recordando a los que no están y levantándolos de la tumba con el firme propósito de cagarles la fiesta, mucha mayonesa, mucho poshoo con ensalada, mesa dulce, cotillón con forma fálica y sus respectivos chistes pedorros, cuarentonas desesperadas intentando cazar el ramo, ligas y mastodontes desesperados por verme la lencería.
Se puede festejar igual sin caer en la chabacanería, muchachos, vale menos un casamiento con un festejo íntimo con un asado para 40 personas que una fiesta en un salón adornado con telas, globos, velas, flores y guirnaldas? Cuál es el sentido de ponerle a una adolescente con acné un vestido lila, guantes "a lo Rita Hayworth" y una tiara de plástico con strasses y hacerla entrar a un salon con el tema de Titanic mientras las 15 mejores amigas la esperan con una rosa blanca?
Me dirán que es la costumbre, que es parte de la cultura, que para quien celebra es importante pero no tengo la obligación de sentirme cómoda en ese tipo de festejos ni mucho menos de participar de todos esos rituales. Si hablamos de rituales yo acostumbro a comer todas las noches mirando "The Big Bang Theory" o escuchando a Bunbury al mango y no les pido a todos los que invito a comer a mi casa a hacer lo mismo ni mucho menos pretendo que les guste lo mismo que a mi. Aceptenmé como soy, como yo los acepto a ustedes sin correr al banco de datos genéticos a hacerme un ADN para verificar si realmente soy familiar suyo.